La importancia de la carne en nuestra dieta.

La carne, ya sea de vacuno, cerdo, cordero o ave, constituye una de las principales fuentes de proteínas de las que dispone el ser humano. Todas las carnes deberían ser parte de nuestra alimentación, ya que aportan proteínas y otros nutrientes como minerales y ácidos grasos esenciales que nuestro cuerpo necesita para su desarrollo.

Su consumo varía en función de las costumbres de cada país, pero tomar carne tres veces por semana es casi una norma de obligado cumplimiento. La importancia no sólo viene dada por la cantidad de proteínas que contiene, sino por la alta calidad de éstas.

Aunque existen otras fuentes de proteínas como los lácteos, pescados y de origen vegetal, (como por ejemplo las legumbres), las de carne son las de mejor calidad biológica ya que contienen aminados que contribuyen a su asimilación. El 20% de la carne es pura proteína, esencial para el crecimiento, las defensas y la regeneración de los tejidos. Los especialistas en nutrición consideran que la carne es un alimento protector por su capacidad para mantener  y acentuar la vitalidad de nuestro cuerpo.

Hay que tener en cuenta que una alimentación saludable requiere incluir en nuestra dieta, además de carne, varios alimentos,  ya que no existe un solo producto capaz de proporcionar a nuestro organismo todas las sustancias nutritivas que necesita para su correcto funcionamiento.