Carne en verano sin riesgos: consejos prácticos

Carne en verano sin riesgos: consejos prácticos

Las altas temperaturas son uno de los factores influyen en que la carne se ponga en mal estado. Por ello, debemos de tener especial cuidado a la hora de manipularla y cocinarla.

En verano es época de barbacoas, de probar platos divertidos y diferentes maneras de cocinar. Pero debemos de tener en cuenta que, con las altas temperaturas, la carne, rica en proteínas y con alto contenido de agua, es más susceptible de contaminación bacteriana que otros alimentos que no reúnen estas características nutritivas.  La salmonella, lisferia y e.coli, son las bacterias responsables de la mayoría de las infecciones alimentarias.

Disfruta de la carne este verano

 Para evitar llevarnos un  susto y poner en riesgo nuestra salud, en el blog de hoy te vamos a dar algunos consejos:

– Hay que tener especial cuidado con la de pollo. Para saber si está bien cocinada, se debe de separar del hueso sin dificultad.

– La carne picada se considera un alimento de alto riesgo, debido a su mayor contacto con el aire y al alto grado de manipulación. Estos factores hacen que aumenten las probabilidades de contaminación. La manipulación de la carne picada debe hacerse con especial cuidado para evitar la formación de bacterias, sobre todo, de E.coli. Para evitar la contaminación, la temperatura de refrigeración debe llegar a 4ºC, y la de cocción a más de 70ºC durante, al menos, 5 minutos.

– A la hora de comprar carne, debemos fijarnos en el certificado de calidad de los productos. Es una garantía de seguridad alimentaria. También debemos intentar adquirirlos en establecimientos de calidad, como Carnes Cervera.

– Del mercado a la nevera. Dejar el producto a temperatura ambiente el menor tiempo posible, para evitar que se contamine. Lo ideal es comprar la carne justo al final de la compra y juntarla con los productos refrigerados o congelados.

– No cocinar carne congelada. Debemos esperar a que se descongele completamente antes de ponerla al fuego. La mejor manera de descongelarla es pasándola del congelador al frigorífico. De esta manera, nos aseguraremos cocinar la carne de manera uniforme y que al servirla está totalmente cocinada y sin partes crudas.

– Mantener separados los platos y utensilios que hemos utilizado para manipular la carne cruda de la cocinada. No debemos tampoco de olvidar lavarnos bien las manos con agua y jabón antes y después de haber estado en contacto con carnes o aves crudas, sobre todo el pollo y el pavo.

Esperamos que esta información te ayude a pasar un buen verano sin riesgos de intoxicación alimentaria. ¡Disfruta del verano de la mejor manera posible!