Carne mechada, sabrosa y jugosa.

La carne, una de las principales fuentes de proteínas ya que contiene ácidos aminados que contribuyen a su asimilación.

La carne, ya sea vacuno, cerdo o cordero, constituye una de las principales fuentes de proteínas de las que dispone el ser humano. Su consumo varía en la función de las costumbres de cada lugar, pero tomar carne tres veces a la semana es casi una norma de obligado cumplimiento  en una dieta equilibrada.  Aunque existen otras fuentes de proteínas como  por ejemplo las legumbres, las de carne son de mejor calidad biológica, ya que contienen ácidos aminados que contribuyen a su asimilación. Los especialistas en nutrición  consideran que la carne es un alimento protector por su capacidad para mantener  y acentuar la vitalidad del organismo.

En le blog de hoy vamos hablar de la carne mechada. Consiste en introducir en la carne tiras de tocino, beicon o jamón, e incluso chorizo, para aportarle sabor y jugosidad. Para ello se utiliza una aguja mechadora que consiste en un tubo hueco en el que se introducen los ingredientes para mechar y que tiene en el extremo próximo al mango un pequeño émbolo que, una vez introducida la aguja dentro de la carne, empuja el relleno al tiempo que se va sacando la aguja.

La carne tendrá mejor aspecto y resultará más sabrosa  si se añade al mechado unas ramitas de perejil. Una vez mechada la pieza, se ata y se guisa normalmente.