Dieta sana en verano: cómo comer de forma equilibrada

Dieta sana en verano: cómo comer de forma equilibrada

Con la llegada del verano y del calor, nuestro apetito puede sufrir cambios. Por eso, es importante comer cuando se tiene hambre y parar cuando se está lleno. Una dieta sana y equilibrada en verano nos ayudará a mantenernos con fuerza durante los meses más calurosos.

En Carnes Cervera apostamos por comer bien y tener una dieta equilibrada en verano, para lo cual, solamente hay que tener en cuenta ingerir alimentos que resulten frescos y nos proporcionen un plus de agua para mantenernos hidratados.

De todo y variado

Ensaladas. En esta época del año son los platos más abundantes. Además, ¡una ensalada no tiene límite! Puedes hacer desde la más sencilla con lechuga, espinaca, acelga o lo que más te guste aliñada con tomates y espárragos hasta la más elaborada como la ensalada templada con zanahoria, queso de cabra, mix de lechuga y cebolla morada. ¡Elige los ingredientes que más te gusten!

Verduras y hortalizas. La gastronomía mediterránea nos ofrece muchas posibilidades deliciosas donde las verduras y hortalizas son las protagonistas, como por ejemplo, el gazpacho o su variante, el salmorejo. Es necesario aprovechar estos alimentos porque nos aportan mucha agua, hidratos de carbono, fibra, minerales y antioxidantes.

Fruta. Tan importante como las verduras. Cada día conviene comer tres piezas de fruta ya que nos ayuda al igual que las verduras, a mantenernos bien hidratados gracias al alto porcentaje de agua que contienen y también a mantener las defensas antioxidantes de nuestro cuerpo. Si no sueles ser de los que comen mucha fruta, uno de los trucos es hacerse un batido con tres piezas, incluyendo la naranja (con pulpa y fibra) para complementar el batido o tomarlo simplemente como un zumo.

Pan y cereales integrales. En verano vamos mucho a la piscina y a la playa y esos días solemos preparar bocadillos y sándwiches para comer. ¡Mejor hacerlo en pan de cereales! Aportan más fibra y minerales que el pan blanco.

Productos frescos. Aunque siempre hay que consumir este tipo de productos, en verano conviene aprovecharse de los llamados pescados azules (salmón, atún, sardinas…) por las grasas buenas que poseen y el omega 3. También las carnes han de ser frescas y, en verano, decantarse por las blancas como el pollo, el conejo o el pavo, ya que son más saludables para tu dieta.

Una dieta sana también incluye postre

Mientras los tomemos moderadamente, ¡los helados son un plus en nuestra dieta! En verano apetece disfrutar de estos cremosos, que, además, nos pueden aportar calcio. Así que ya sabes, tómalos con gusto siempre y cuando no se conviertan en un sustitutivo de otro tipo de postres como la fruta.

Además de la dieta, lo más importante será mantenerse bien hidratado, pues, con el verano, el exceso de sudor hace que nos deshidratemos más rápido. Bebe siempre agua y mantenla en un lugar fresco y, por supuesto, mantener la higiene a la hora de manipular alimentos.